He sido vendedora durante 17 años. Los últimos de mi trayectoria profesional, como Store Manager, trabajando la figura del vendedor saludable en los equipos de ventas. Al haber transitado por diferentes sectores, he conocido distintos perfiles de vendedor. Y definitivamente, llego a la conclusión de que hay tantos como personas.

Aún así creo que cuando hablamos sobre la venta y la figura del vendedor, seguimos imaginando:

  • seres charlatanes,
  • embaucadores inquietantemente simpáticos,
  • que te engatusan para venderte algo
  • que probablemente no necesitas,
  • que seguramente no es barato, y
  • de lo que tal vez, te acabarás arrepintiendo.

 

¿Quién es el responsable de la mala reputación de los vendedores?

Como el misterio del huevo o la gallina ¿qué fue antes?; o tal vez sólo sea el resultado de años de mala praxis por parte de la profesión de la venta, unida al descontento y prejuicio ya instaurado de los clientes.

La mala reputación hace que cada día resulte más difícil poder ejercerla libremente. La buena noticia es que esto obliga a crear nuevas formas, estrategias, procesos y metodologías, que a su vez, propician la innovación y evolución en dicha disciplina.

Así nace la figura del Vendedor Saludable.

 

¿Sabes qué es un vendedor Saludable?

En la era de innovación tecnológica y de nuevas metodologías que generen mayor calidad de vida, nacen también nuevos conceptos. Vida saludable, comida saludable, actitud saludable,… de la misma forma esto hace que ya se esté extrapolando al mundo laboral: Empresa saludable, productividad saludable, economía saludable… hasta llegar al Vendedor Saludable.

Un vendedor Saludable es aquel que cree en lo que está ofreciendo. Que transmite el mensaje con entusiasmo y convicción, pero sobretodo, con sinceridad.

Un vendedor saludable escucha al comprador y empatiza con su necesidad. Todo fluye y se genera un proceso de venta simplemente perfecto: el comprador encuentra el producto que necesita; el vendedor desarrolla felizmente su trabajo; la empresa obtiene el beneficio correspondiente. 

 

 

 

“El vendedor Saludable siempre saluda con la mejor de sus sonrisas. Todavía hay quien olvida la importancia de hacerlo, de saludar, de sonreír, de recibir adecuadamente al invitado que accede a la tienda; a la persona que responde al otro lado del teléfono; al propietario que abre las puertas de su casa, al alma caritativa que aún se detiene en medio de la calle para escuchar la exposición de venta…”

 

 

 

 

“Un vendedor saludable es aquel que trabaja gracias al cliente, no a costa del cliente”.

 

Tal vez parezca que este tipo de vendedor es casi como un santo, pero nada que ver. El vendedor saludable atiende a su propio bienestar pero también al del cliente. Crea una relación armónica entre ambos, sin necesariamente descuidar la convicción y la energía con la que se desenvuelve.

La venta ha de ser un proceso que genera emociones. La mejor metodología es la de comportarnos como personas reales. Sólo así podemos crear el vínculo tan único que se llega a dar cuando conectas con un cliente que no conoces de nada. En ocasiones llegan a surgir relaciones permanentes. Fidelización no por el producto en sí, sino por ser persona y comportarte como tal.

Un vendedor saludable puede comportarse así de forma innata, no obstante, también se apoya en protocolos de servicio y/o atención al cliente tales como puede ser:

 

 

El  Método de ventas SALE, creado para optimizar y potenciar procesos de venta óptimos y saludables. A partir de la experiencia, de la observación y comprobación de su efectividad en primera persona. Este método está basado en un 4×3 (4 acciones x 3 pasos). Engloba desde generar el ambiente propicio para la venta hasta la fidelización del cliente de forma fluida y eficaz en un solo encuentro. 

 

 

 

 

Siendo yo misma vendedora, ¿Cómo iba a desperdiciar la oportunidad de hablarte sobre nuestro propio Método?

Gracias por tu tiempo y espero te resulte de utilidad.

 

Elena Igualada (Gestora de Equipos y Ventas)